No estamos acostumbrados a que las bibliotecas y la lectura pública sean primera página de la prensa local. El 23 de julio de 2009 publicaba “La Opinión de Granada” un artículo en el que el autor, basándose en resultados de un reciente estudio sobre hábitos lectores en las capitales andaluzas, afirma que “La mayoría de los granadinos jamás ha ido a una biblioteca”. Aunque sólo leyendo el título del artículo podemos intuir que la información sobre las bibliotecas de esta ciudad va a ser claramente "negativa", debemos, no obstante, hacer una lectura positiva por la publicación del mismo.
Pero hay algunas ideas con las que no estamos de acuerdo...
Empieza el autor su artículo diciendo: “Está claro que construir bibliotecas en la provincia de Granada, ya sean grandes o pequeñas en función de las posibilidades, supone una actitud loable, pero quizás sea también un mal negocio en los tiempos que corren”. A esta conclusión llega el autor basándose en los resultados de una encuesta realizada a finales del pasado año -octubre de 2008- a través del Observatorio Cultural del Proyecto Atalaya, para descubrir las tendencias culturales de la población de cada una de las ciudades andaluzas con campus.
La idea que defiende el periodista es que las bibliotecas no son “rentables” porque no se usan, pero desde nuestro punto de vista esta afirmación es falsa, pues la realidad que explica el poco uso de las bibliotecas en capitales andaluzas es que éstas son insuficientes en número y con poca dotación de recursos (económicos, informativos o de equipamiento).... en definitiva, el servicio de lectura pública en Andalucía es penoso.
Y a esta conclusión llegamos porque analizando detenidamente los resultados del estudio de usos y hábitos culturales, elaborado por el Proyecto Atalaya, podemos deducir que:
- Las capitales andaluzas funcionan bastante bien en lectura privada, es decir, la que realizan los andaluces con sus medios (más tiempo de lectura, un porcentaje más alto de población lectora, etc.)
PERO.....
- La lectura pública en las capitales andaluzas apenas tiene apoyo por parte de la Administración andaluza, cosa que no ocurre en España ni por supuesto en Europa, donde las dotaciones para lectura pública, para bibliotecas, están muy por encima.
Siempre que hablamos sobre lectura nos hemos referido, de forma pesimista, a la lectura pública (los datos son casi siempre negativos). Por eso nos ha sorprendido mucho, muchísimo, que los datos sobre lectura privada en algunas capitales andaluzas supere a la media española y europea.
El estudio sobre hábitos lectores nos ofrece claramente esta realidad: los ciudadanos de ciudades andaluzas como Córdoba o Granada SI están preparados para la Sociedad del Conocimiento y de las TIC's, pero su deseos se frenan ante una Administración- andaluza y local- que NO sabe responder a las necesidades de servicios de lectura pública y bibliotecas manifiestamente demandados por esta población. No hay más que ver los resultados de la pregunta 23 del último Barómetro del CIS:
El 74.4% de la población opina que hay que gastar "más dinero público en promover la lectura y las bibliotecas