No tienen ley ni orden. No sabemos cuántas son, ni lo que se hace en ellas (o por ellas). Desconocemos los objetivos que justifican sus actos. No sabemos cuándo están abiertas, ni el personal que las dirige o simplemente, trabaja en ellas. Del presupuesto, mejor ni hablamos. Pero lo que si sabemos es que dentro de poco, próximo curso escolar, formarán parte de un programa específico para:
mejorar la competencia lectora del alumnado y fomentar el uso regular de la biblioteca escolar como recurso de apoyo para el aprendizaje permanente
Hablamos de lo que erróneamente se viene llamando "bibliotecas escolares" y el Plan Lectura y Biblioteca anunciado ayer por la Consejera de Educación de la Junta de Andalucía.
Un dato: ni una sóla mención a las Titulaciones que se imparten en la Facultad de Documentación. Tanto el Ministerio como la Junta lo tienen muy claro: requisito imprescindible para trabajar en las "bibliotecas escolares", ser docente.
Una vez más, la Administración nos ignora como profesionales. ¿Debemos callar?
Ni seguimos directrices internacionales (léase pág. 12), ni copiamos las iniciativas de otros paises, que si saben de lo que hablan. ¡España es diferente, y Andalucía, más!


Tarari, tarari... tarara, tarara...
a la calle, a los periodicos, a los ordenadores....
mas madera¡¡¡ es la guerra¡¡¡
- todos a sus puestos
- ¿pero que puestos? ¿si no tenemos puestos?
- pues... a los puestos de lectura
- ¿tomamos las bibliotecas?
- tomemoslas¡¡¡
- y una vez tomadas?
- pos... ya veremos. A la toma¡¡
- a por ellas¡¡
- nos haremos fuertes y contratacaremos
- eso, eso, se van a enterar de quienes somos...
- a la cargaaaaaaa....
- mas madera¡¡¡ mas madera¡¡¡
Sentido del humor. Se agradece Ernesto. Una propuesta: junto con el título de diplomado n biblioteconomía o licenciado en documentación deberían dar también un escudo y un curso gratis de "mejore su autoestima" (que falta hace cuando noticias como las que recibimos, día si y día también, te dejan la moral por los suelos y un único pensamiento: ¿para qué estudié yo ésto?)
¿Algo más?
Hola amigos soy de león, mi propuesta es que todo el mundo pueda hablar en las bibliotecas y no sólo el bibliotecario o bibliotecaria que además de no estar preparados cuando entras en cualquier biblioteca de pueblo o ciudad es al que más se oye, también que hubiera un bar por supuesto donde pudieras leer además del periódico, libros, también música, de todo menos de lo que te encuentras ahora, ¿por qué lo que te quieren vender como cultura es siempre tan desagradable a primera vista? Los platos de cocina también entran por los ojos y si llegas a cualquier biblioteca o centro de cultura la verdad que es penoso por la depresión que te da. Parece que la gente tiene miedo, por que tanto silencio y tanta desesperación en esos sitios, no lo entiendo.