Día espléndido el que hizo en Granada el 26 de mayo, día de la Mariana, como si la naturaleza se quisiera sumar también al homenaje que íbamos a hacer.

Con un artículo en la prensa local, la Plataforma Granada Abierta por la Tolerancia explicaba en qué consistiría el homenaje e invitaba a unirse al acto.

Se pretendía que la celebración fuera una especie de verbena popular, a la usanza de lo que solía hacerse en los años treinta, para lo cual se contaba con Javier Tárraga que escenificó el Romance de la popular heroína, y con el cantautor Jesús Trova. Todo el que quiso leer, recitar… alguna cosa lo pudo hacer.

Como dijo don José Palanco, catedrático de la Universidad de Granada y que también sería alcalde de Granada, en una conferencia que pronunció en el centenario de su ejecución, Mariana, símbolo de la libertad:

representa a millares de víctimas que han permanecido en el anonimato. Su vida y muerte es una lección de liberalismo, es una lección de heroísmo y es una lección de martirio

Con lanzamiento de claveles rojos al pedestal de su estatua quisimos recordar a esas victimas anónimas que han dado su vida por la libertad.

Casi desde su ejecución Mariana Pineda comenzó a ser cantada e inspirar la imaginación popular.

Uno de los últimos homenajes que se le ha realizado fue el espectáculo de Sara Baras.

En el Manifiesto que se leyó en su plaza, el día 26, dejamos claro cuales son nuestras reivindicaciones y pretensiones.

Más información: noticia del acto en La Opinión de Granada