Normalización y Definición de Datos
Terminanos el post anterior concluyendo que para realizar evaluaciones de calidad en bibliotecas es fundamental tener datos, pero no cualquier dato, sólo los que tengan calidad. En este post, segundo de la serie, trataremos de explicar y aclarar qué entendemos por calidad de datos.
La única forma de asegurar que los datos que estamos recopilando para la evaluación sean de calidad es la normalización de los datos.
Evidentemente nos estamos refierendo a la norma ISO 2789: Información y Documentación. Estadísticas de Bibliotecas para Uso Internacional.
"Esta Norma Internacional ofrece unas directrices a los bibliotecarios y profesionales de la información para la recogida y presentación de datos estadísticos."
La ISO 2789:2006 define la mayoría de los elementos de un servicio bibliotecario que son susceptibles de análisis estadístico y ofrece pautas de cómo se deberían contabilizar cada uno de estos elementos.
"El objetivo es asegurar que, allí donde se recojan unos datos estadísticos concretos, se utilicen las mismas definiciones y métodos."
¿Por qué es fundamental normalizar datos y unificar conceptos? Porque los datos tienen que ser universales, pues de nada sirve perder esfuerzo y tiempo en recopilar datos y más datos si cada biblioteca entiende cada dato de una manera diferente. Y ésto que acabamos de decir es, lamentablemente, la "norma" común de muchas bibliotecas que practican la evaluación de bibliotecas pero con pocos o nulos resultados.
Esta norma especifica los datos que después serán necesarios para aplicar la ISO 11620
Las normas o estándares de bibliotecas deben ser la guía que nos marque las pautas a seguir cuando evaluamos una biblioteca. La no utilización de estándares o la ausencia de normalización de los datos conlleva:
- evaluaciones en las que los conceptos difieren de una biblioteca a otra
- dificultad o imposibilidad de realizar estudios de benchmarking



